miércoles, 14 de agosto de 2013

Reuniones en Santiago

 

Las compañeras de Unidad Socialista Para la Vvictoria,  Florencia Carril y Laura Tortoriello estuvieron en Santiago de Chile el 24, 25 y 26 de julio, invitadas por la Asociación Chilena de Municipalidades, para participar en el Seminario Internacional sobre Seguridad Pública Municipal: “Violencia, territorio y Barrios Críticos”. Florencia Carril presentó allí una ponencia  sobre los cambios en materia penal juvenil que implicó, para el sistema argentino, la sanción de la Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (Ley 26.061-Año 2005). Con el objetivo de analizar los logros alcanzados y poner en perspectiva los desafíos pendientes en la construcción de un sistema penal basado en la seguridad como derecho humano fundamental de toda la comunidad. 

Por otro lado, también participaron de una reunión en la Sede Central del Partido Socialista de Chile con Carola Rivero, Vice-presidenta de la Comisión de Asuntos de la Mujer, miembro de la Mesa Directiva del PSCH y de su Comisión Política; y Paula Mendoza, concejal de la municipalidad de Ñunoa.  Allí intercambiaron experiencias sobre la participación de las mujeres en la política, las dificultades y los avances. El PSCh ha incorporado este año la participación paritaria por género entre  sus autoridades partidarias.  La Argentina, que fue el primer país de América Latina en aprobar la Ley de cupo por género, en 1991, tiene en el tema una larga experiencia para transmitir.

viernes, 24 de mayo de 2013

Alfredo

A veces me olvido, porque uno se acostumbra y parece que siempre estuvo en el mismo lugar. Pero si estoy acá, es por Alfredo. Después vino lo demás, después vinieron los demás. Pero si vine, fue por Alfredo.

A veces me olvido, porque antes estaba lejos. Cuando me vine a Buenos Aires, él justo se había ido.

Alfredo siempre fue un prócer, un héroe, alguien que estaba en un lugar protegido. Sin embargo estar con él era todo lo contrario del bronce, no había distancia con los demás.

En estos días que se le hicieron homenajes, algunas cosas puntuales lo traen de vuelta: la risa, la valentía, los chistes. Esas cosas, más que las alabanzas y los reconocimientos.

Todos tenemos anécdotas, todas son graciosas, a todos nos gusta contarlas y escucharlas, y reírnos. Son distintas a los de cualquiera.
Alfredo parecía nunca tener miedo, jamás tenía vergüenza.  Nadie era nadie especial y cualquiera era cualquiera, él era cualquiera: un maestro de grado.

 Todos iguales, siempre, en cualquier lugar, en cualquier momento.

Cuando hablamos de él, recuperamos algo de la frescura que transmitía, nos divertimos, nos sentimos orgullosos. Nos acordamos que muchos llegamos hasta acá por Alfredo.


martes, 2 de abril de 2013

Los días tristes de abril

Porque yo tenía 15 años en el 82 y los que se morían tenían 18, 20. Porque se morían de frío en nuestras caras, mientras nosotros desayunábamos café caliente para ir a la escuela. Gómez Fuentes nos contaba por ATC  que íbamos ganando. Vino el papa. El canciller cojo recibía la solidaridad de américa latina, el mediador neutral del norte iba y venía. Y los pibes allá, se morían de frío.
Los profesores no sabían qué decir, entonces no decían nada. Por supuesto esto me indignaba. La indignación no se me fue más.
Pierina Dealessi se sacó los aros y se los dio a Pinky. Mucha gente donó muchas cosas para que no tuvieron tanto frío, pero las cosas nunca llegaron.
Hundieron el Belgrano, y Alberto Argibay lloraba en cámara. Y los chicos se ahogaban, o tenían tanto frío.
y nosotros íbamos a la escuela, estábamos abrigados, tomaban café con leche caliente. Comprábamos chocolates para ellos y los mandábamos en cajas que nunca llegaron.
Se terminó un día horrible y aliviador, podrían volver y abrigarse.
Pero nunca más pudieron abrigarse, todavía ahora tienen frío. Algunos murieron de frío muchos años después.

jueves, 14 de marzo de 2013

Crónica


Lo que pude reconstruir hasta ahora

Karen, 17 años, atiende un kiosco, cruzando la plaza una cuadra de la comisaría. Está con una amiga. A las 4 de tarde hubo tremenda tormenta en Junín. La zona de Villa Belgrano se inundó. Karen y su amiga pasaron la tarde sacando agua del kiosco. Cerca de las 22, no hay luz en la calle.
Entra el ladrón encapuchado. Karen le da lo recaudado (¿cuánto puede ser de una tarde de inundación?) y saca una picana. ¿Por qué tiene una picana? Porque el dueño del  kiosco es policía y se la dio para que se defienda. Cuando el ladrón ve la picana le dispara, le da en el pecho. Karen cae, pero no está muerta.  Su amiga sale gritando a la vereda. El que pasa es Pajarola (un tonto o quizás un loco, seguro un puto, del barrio). Le pide que cruce la plaza y llame a la policía. Llama por celular a su madre que está a 10 cuadras. La mujer llega y la policía aún no llegó ¿por qué? Porque no le creyeron a Pajarola. Finalmente llegan, caminando. El ladrón escapó en moto, ya debe estar muy lejos.  La ambulancia también tarda, pero está más lejos.  Se llevan a Karen al hospital, donde ingresa al quirófano.
Mientras, se va congregando gente en el kiosco, frente a la plaza, a una cuadra de la comisaría. Llega el dueño del kiosco, desesperado. Mientras esperan noticias de Karen,  insulta a los policías: no sirven para nada, son coimeros, inútiles … él es de la científica, él le dio la picana a Karen.
A las 23, cuando hay muchos vecinos del barrio esperando novedades, cuando la noticia ya ha aparecido en algunos medios on line y por lo tanto circula en las redes sociales  (yo misma estaba conectada y fui viendo cada momento) llega la noticia de que Karen no resistió la operación, que ha muerto.
Los vecinos tardan menos que la policía en cruzar la plaza.  Con bronca y dolor reclaman lo único que les queda por reclamar: justicia. Convocan por las redes sociales a sumarse a ellos en la plaza.
Llegan el fiscal y el director de seguridad municipal. Varios de los testigos decían quien era el asesino, quien el que manejaba la moto. En un momento sale el fiscal  y la gente lo interpela. El tipo les dice: no me rompan las pelotas, no les voy a decir nada!. Dicen que tenía olor a alcohol, que venía de un asado. Yo no se, yo no estuve ahí. Como respuesta a esta bravuconada le prenden fuego el auto.  Aprovechando el impulso, prenden un patrullero, y los autos que están secuestrados en la puerta de la comisaría. Tiran piedras a la comisaría. Y destrozan la delegación municipal, que también está frente a la plaza. Desde más temprano convocaron para una marcha el domingo a las 20, en el mismo lugar.
El jueves anterior se había realizado una marcha por la seguridad. Había habido muchos robos, parece. Eso dicen los diarios locales de los últimos días. En la marcha del jueves hubo 200 personas. En la concentración del domingo había 3000. Yo no estaba: pedir seguridad junta gente con distintos intereses e inquietudes. Me da miedo terminar pidiendo mano dura.
Exactamente a las 20, hora de la convocatoria, un compañero puso en el twitter: tremendo, la policía está reprimiendo. Algunos estaban tirando piedras. La familia de un muchacho asesinado hace algún tiempo, un muchacho pobre, son los que levantaron las vallas, que supuestamente protegían la comisaría.  A mí me parece obvio, si la noche anterior  quemaron 4 autos. La comisaría es una ratonera: una esquina antigua, pequeña. Hay 10 efectivos adentro, abandonados a su suerte.
En la cuadra que separa el kiosco de la comisaría, estaban instalados los móviles de todos los canales nacionales. Bah, los canales de Buenos Aires.  Por uno de esos canales, veo las imágenes de la policía tirando balas de goma, y de la gente cada vez más enardecida. Una bala le da a un señor  que va de espaldas de la comisaría hablando por celular. El señor cae redondo al piso. Para esa altura ya habían cortado la luz de la plaza y de varias cuadras a la redonda. Voy a la plaza porque no quiero que me lo cuenten, quiero verlo. Nos acercamos por la calle oscura, y nos vamos cruzando gente que vuelve de la plaza. Pero no es que se van, van a seguir en la municipalidad.
Yo sigo hacia la plaza de villa. En la última cuadra hay muchas motos en la vereda. Hay una corrida, desalojan la plaza con gases lacrimógenos (otros dicen gas pimienta). Los viejos, las madres con bebés se van. Los pibes, los jóvenes, se quedan, vuelven. Se alejan y vuelven. Son muchos, muchos. Son más de 300. Se suben a las motos, dan una vuelta y vuelven.
En la esquina donde estamos cuatro chicos le tiran piedras a 5 policías que están a 50 metros. Nos vamos.
Cuando pasamos por la plaza 25 de mayo, hay mucha gente. Todo está tranquilo. Habían llegado todos los que iban caminando. Hasta que vieron llegar una horda en motos que con el mismo ímpetu que tenían en la plaza de villa, se arrojan sobre la municipalidad a romper todo.  Solo hay imágenes de aficionados, porque los móviles no alcanzaron a moverse de un lugar a otro. Incendiaron las oficinas de la esquina, parte de la biblioteca municipal, varias puertas y ventanas.
Durante el camino que recorrieron, fueron rompiendo las cámaras ¿cómo las rompieron? Con un palo largo, de 3 metros. Y cuando encontraron el centro de monitoreo, lo destrozaron.
A las 3 y media de la mañana llegaron refuerzos de la policía bonaerense.
De a poco fue volviendo la calma. 

domingo, 10 de marzo de 2013

La ciudad de la furia

"Si un muchacho está dispuesto a matar o a morir por cuatro pesos, es porque no le importa nada, y si hay muchos jóvenes a quienes nada les importa, resulta del todo absurdo culparlos solo a ellos. Se puede estar seguros de que la sociedad no es inocente". Esto lo decía Jorge Rivas hace unos días en una exposición sobre Seguridad Democrática.

En Junín han ocurrido en los últimos meses, varias muertes, casi todas de personas muy jóvenes. Esto ha ido generando un clima de angustia y malestar creciente. Ayer murió una niña de 17 años, por un robo en un kiosco. Ella trabajaba ahí. El kiosco está a una cuadra de la comisaría II. No había luz en las calles, porque unas horas antes hubo una fuerte tormenta en la ciudad.

Cuando Karen murió, mucho gente se concentró en la zona de la comisaría, la misma del kiosco. Destrozaron autos, la delegación municipal, arrojaron piedras a la policía.

Junín no es una gran metrópoli, es una ciudad mediana, de menos de 100.000 habitantes. Creo que es desde lo local que las políticas de inclusión se pueden llevar adelante con mayor probabilidad de éxito. Complementando los planes sociales nacionales. Es desde lo local que se puede llevar programas barriales de capacitación e inclusión en el trabajo. 

Las otras cuestiones que me parecen indispensables son, la democratización de la justicia, para que los ciudadanos se sientan más cerca y más seguros del poder judicial; el cumplimiento de las leyes existentes (por ejemplo, control de la proliferación de armas de fuego en manos de cualquiera). Y corregir falencias de la institución policial para tornarlas más eficientes, y hacer que el accionar policial sea creíble y confiable, sin sospechar todo el tiempo que la policía está haciendo negocios con el poder político o con los propios delincuentes.

En este momento, mientras la gente vuelve a manifestar su bronca, la policía provincial, reprime.

domingo, 17 de febrero de 2013

El podador serial. Más desrame, más seguridad.

Buscando una foto para ilustrar el texto, encontré ésta, de enero de 2010. La nota  dice que es en una plaza de Saavedra. Dice que el gobierno de la ciudad  ya había intervenido más de 100 mil árboles, en el marco del Plan Maestro diseñado para planificar y gestionar una política pública de arbolado para los próximos 50 años. 
Contra lo que se supo siempre (digo, por lo menos yo lo se cómo un saber popular) de que las plantas se podan, o se trasplantan en invierno (otro saber popular dice, en los meses sin r) Mauricio siempre prefirió podarlas en primavera o verano (será lo que le aconseja su experto oriental). Se ve que lo hace desde 2010. Se ve que en el marco del Plan Maestro. Los objetivos de dicho plan son que el arbolado sea seguro y funcional. Según esta misma página  durante el verano sólo se realizan las intervenciones consideradas urgentes, ya sean árboles en riesgo de caída o acciones tendientes a mejorar la seguridad (despeje de luminarias, semáforos y invasión de propiedad privada) y limpieza (poda de ramas secas).   Por cierto, copio de allí mismo los beneficios del arbolado urbano: 

  • Mejora la calidad del aire que respiramos
  • Actúa como pantalla suavizando los ruidos
  • Aplaca las altas temperaturas
  • Reduce la polución atmosférica
  • Disminuye el riesgo de inundaciones
  • Atenúa los vientos
  • Actúa como refugio de la fauna urbana
  • Preserva la memoria histórica
  • Embellece las calles porteña


Mi intención con este texto, no es únicamente criticar la política medio ambiental del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Lo mismo que pasa en esta ciudad, pasa en otras. 

En la ciudad de Junín, el municipio sacó todos los tilos de la plaza principal (con el argumento de que estaban  ... ¿enfermos?) y puso nuevos. En la foto se ve, a la derecha, uno de los tilos que fueron cortados, y a la izquierda, uno de los nuevos.

Y permitió la extracción de muchos árboles de las calles, o bien no sancionó a quienes lo hicieron sin permiso.


Ahora, la historia personal.  La casa en la que viven mi mamá, mi hermano y mi abuela, en Junín, está al comienzo de un bulevar que tiene,en toda su extensión (unas viente cuadras) tilos. En el frente de esa casa siempre hubo dos tilos, uno de ellos en el límite con la casa del vecino. Este señor, un juez jubilado, que también está allí (en la casa de al lado) desde hasta 43 años, antes del verano y por su propia cuenta, cortó el tilo, y rellenó el agujero con cemento, para que nadie pudiera plantar otro.  Lo hizo por lo mismo que Macri, por seguridad, para que no haya sombras sobre su casa. Mi abuela tiene 92 años y vive en planta alta. El tilo protegía la ventana de su comedor durante todo el verano. Ahora padece diariamente los rayos de sol que llegan, inclementes, hasta su mesa, el lugar donde pasa la mayor parte de su tiempo.  ¿Vale la "sensación de seguridad" que le aporta a mi vecino, el ex juez, la vereda despejada, el padecimiento de mi abuela? 

Para mí, los árboles son sagrados. Pero sobre todo son sagrados los árboles de las ciudades. Porque aportan todos esos beneficios que dice la página de Mauricio.

domingo, 27 de enero de 2013

La gota que rebalsó el vaso

Fuentes de la investigación dijeron a Clarín que se trata de un hombre “primitivo, que no sabe leer ni escribir”. La Nación repite las mismas palabras para describir a Alberto Bonifacio Martínez, 72 años, peón, nativo de Copetonas, compañero de Rosa, que había decidido no tener hijos.

Dicen que habían discutido muchas veces. Que Marcos Pizarro lo trataba de manera altanera. Que él le había pedido que no le faltara el respeto, que podía ser su hijo. La Voz del Pueblo de Tres Arroyos dice que, llamativamente, los testigos justificaban la agresión.

Después del escopetazo, se sentó en el puesto a esperar a la policía.

El dijo que lo que pasó "quedó entre Pizarro y yo". Y se negó a declarar.

(clikeando sobre el nombre de los diarios se accede a cada una de las notas)